lunes, 16 de septiembre de 2013

CIUDAD de COLONIA 1938-2013

Bienvenidos a bordo amantes de los clásicos. Hoy les ofrecemos una visita guiada, a través de un surtido documento fotográfico, por el Ferry Ciudad de Colonia. No hablaremos de la historia de esta embarcación construida en Uruguay por los Astilleros Mihanovich en 1938, para ello se encuentra mucho más preparada y documentada la gente de Histarmar, sino que nos dedicaremos a reflejar la restauración personal que está llevando a cabo el actual propietario, el Sr. Alejandro Cabezali.

Así nos recibía el Ciudad de Colonia, con una amplia cubierta principal, invitándonos a tomarnos del pasamanos de una importante escalera realizada en madera y cuyas barandas son de hierro forjado, mostrando un motivo exclusivo artesanal. El trabajo y el buen gusto de cada pieza vista es característico de la época de construcción, en donde la mano de obra altamente calificada era la mejor tarjeta de presentación.



Más hacia popa, un imponente vitral enmarcado en una estructura de hierro forjado, de banda a banda, delimita un espacio particular del cual no conocemos su destino. La sensación es de estar en el camarote del capitán de un antiguo galeón, con sus muchas ventanas de vidrio repartido, confeccionadas en madera de teka, de esquinas superiores redondeadas. Como podrán apreciar para la fundación del solado se han utilizado hojas de fenólico traidas desde Chile. En total, para las tres cubiertas algo más de cuatrocientas placas y unos 250.000 bulones pasantes, con tuercas y arandelas, para fijarlas.

La foto de la izquierda muestra una imagen repetida a lo largo de nuestro recorrido. Materiales originales del C. de C. fuera de su lugar esperando a ser restaurados.
En segundo plano se observa una pequeña porción de un mamparo y una escotilla. Nótese los remaches de acero que se colocaban manualmente, uno a uno, y que hay por millones en toda la superestructura.


En búsqueda de algo más de humedad y dejándonos llevar por el olor a fuel oil, descendimos una cubierta hasta donde se encontraban los camarotes de la tripulación y el acceso a la sala de máquinas, traspasamos una escotilla y bajamos por una escalerilla bastante empinada para encontrarnos con este monstruo.
Un enorme motor diesel de siete cilindros, cuyo volante, de 1,5 mts. de díámetro aprox., se ve en primer plano. El mismo posee del lado de babor un crique con gatillo para girarlo y buscar así el momento de descompresión para poderlo arrancar con aire comprimido, para lo cual en la misma sala se encontraba un motor estacionario que se usaba como compresor.
En ese mismo espacio se encuentran dos grandes bombas de achique y otros dos diesel estacionarios que funcionaban como grupos electrógenos para proveer de 220v a todo el Ferry.


En esta otra vista, desde la pasarela de estribor, desde donde seguramente el responsable de guardia lubricaba con una aceitera los balancines de las válvulas, puede tenerse una idea aproximada de las dimensiones si se compara la caja de cigarrillos que se encuentra en la rejilla sobre el múltiple de escape.
Por todos lados se pueden ver repuestos de este motor alemán construido en el año 1944.





Este es el generador, ubicado en la cola del "Gran Diesel", es decir hacia popa, que producía los 400 voltios que alimentaban a los dos motores eléctricos de propulsión, que también se encuentran en la misma sala de máquinas.









Comando de acelerador ubicado en el frente del motor. Abajo, en el ángulo izquierdo se puede ver la placa identificatoria con el año de fabricación, número de serie, etc.
El traslado dentro de la sala de motores se hizo bastante complicado por la falta de muchas rejillas en los pisos y lo resbaladizo en zonas firmes, una película de unos cuantos milímetros de barro, grasa y fuel oil lo tornaba peligroso.







Siguiendo las líneas de eje nos dirigimos hacia la popa pasando por los talleres, pañoles de repuestos y herramientas, depósitos de elementos en desuso, etc.
A cada paso, linterna en mano, nos imaginábamos el movimiento diario del personal circulando por esta cubierta.
Solo era cuestión de tener los ojos bien abiertos para encontrarse con cosas increíbles. Depósitos de distintos aceites para el mantenimiento mecánico con bandejas debajo de los grifos para evitar el derrame. Metros y metros de líneas de eje centrados por bancadas equidistantes. Lockers, supuestamente pertenecientes a la dotación del Ciudad del Colonia y muchas cosas más.





Una sala compartimentada de babor a estribor con el sistema del timón dentro nos indicaba que habíamos llegado.
El sistema hidráulico parece impecable con el paso de los años. Un dato para tener en cuenta es que el C. de C. realizó durante toda su vida comercial un total de 39.200 viajes entre Buenos Aires y Colonia.




Desandamos como hasta la mitad de la eslora para volver a la cubierta principal por otros corredores y escaleras, todas muy empinadas con pasamanos de caño de bronce rematadas en pomos que se fijan a los mamparos. Una cubierta más arriba y llegamos al puente.
El mismo cuenta con una torre a la que se fija una hermosa rueda de cabillas que al girar hace mover una aguja que marca el rumbo y se puede fijar el mismo mediante un freno mecánico que ataca las válvulas hidráulicas de la torre.
Tiene un radar sobre babor, delante de un sillón reclinable con una mesa de apoyo y a estribor, de pie, firme, se encuentra este hermoso repetidor de órdenes, cuya pareja se ubica a babor del monumental diesel, dos cubiertas más abajo.


Durante más de dos horas tratamos de recorrer el máximo de espacios posibles hasta que la noche hizo aún más difícil el recorrido. Nos despedimos del vigilador y abordamos el semi que habíamos dejado sobre una de las bandas para volver a la amarra.
Esperamos poder volverlo a visitar en unos meses para ser testigos de esta restauración faraónica.

Si se han quedado con ganas de ver más fotos, visítenos en facebook : El Navegante Delta Tour y recuerden que en el blog pueden pisar las fotos para ampliarlas.

Gracias por permitirnos compartir nuestra pasión con Ustedes. Gracias por seguirnos...

miércoles, 28 de noviembre de 2012

AL VARADERO...

Bienvenidos estimados cófrades a este encuentro "Clásico".

Hoy dedicado a un espacio personal. A horas de volver al agua, marea mediante, y revisando el facebook, hemos constatado el afecto que sienten muchos de ustedes por los barcos de madera. El interés y cariño por los trabajos realizados, el apoyo recibido y unos cuantos cientos de comentarios que se han ido mezclando a lo largo de estos noventa y cinco días con polvo, masilla, lija, pintura, etc.
Durante este eterno período, para nosotros, hemos subido unas 86 fotos que mostraron la evolución de la tarea realizada y a cambio, 26 personas compartieron nuestro álbum y fotos, a más de 310 personas les gustó lo que vieron y recibimos más de 270 comentarios entre elogios y consultas.

El trabajo realizado, bajo la supervisión del dueño del Astillero: Carlos Roberti, ha sido a fondo, concienzuda, prolija y dedicadamente. Durante algo más de tres meses trabajamos con días frescos, cálidos y muy calurosos, sábados, domingos y feriados descansando únicamente los diecisiete días que tuvimos de lluvia. Fue un trabajo duro y a veces hasta tedioso, dos calificativos que nos demostraron sencillamente el por que de los valores de estos trabajos.
Pero ya está!... listo para volver a navegar, pronto a compartir travesías y fabulosos días de fondeo en nuestro delta.
Muchas gracias a uds. por el apoyo y cariño durante todo este tiempo, a Pino y a Dany (de Todo Abordo) y muy especialmente a Grace y a Churri, sin quienes hubiese sido imposible la realización de este restyling.

Hasta nuestro próximo encuentro...

viernes, 9 de noviembre de 2012

CONTRA EL "MITO" NAUTICO

Que agradable es estar nuevamente con ustedes. Hoy, leyendo y volviendo a respirar normarmente en una fresca y lluviosa mañana de noviembre, después de una semana con sensaciones térmicas de hasta 37,5º C de temperatura, se nos cruza una historia increíble de una Goleta que cambio seis, y no me equivoqué, seis veces de nombre ante la mirada perpleja de antiguos y flamante navegantes que se tomaban la cabeza!

Construida en 1910 en los astilleros británicos Camper & Nicholsons por encargo de la familia de real española, esta goleta de dos mástiles nunca llegó a navegar bajo el pabellón rojo-amarillo.

Atracada en el muelle número uno de Cádiz
Adquirido por un militar inglés, el SYLVANIA (este fue su primer nombre), tras navegar tres años bajo el pabellón del Reino Unido, comenzó una errática carrera cargada de cambios de nombres y armadores. Con la peculiaridad de haber sido propiedad del periódico francés Le Matín, este velero que en 1922 fue adquirido por el astillero que lo había construido, en el año 1927, dejaba el Viejo Continente para posicionarse en Sudamérica rebautizado como VIRA.

Con su dinghy izado a babor
Después de su aventura americana, en 1930, el naviero español Miguel Martínez de Pinillos se hizo cargo del barco rebautizándolo como ORION. Abanderado en España y matriculado en Cádiz, en 1949 la goleta marchó a Barcelona, donde en 1951 protagonizaba la película Pandora y el holandés errante. Se dice que durante el rodaje de esta cinta, Ava Gardner y el actor y torero catalán Mario Cabré vivieron a bordo del ORION un apasionado romance. Tras quedar desarbolado en 1967 debido a un fuerte temporal mientras navegaba entre Barcelona y Marsella, el velero fue reparado en el puerto italiano de La Spezia, desde donde realizó hasta 1970 diferentes cruceros turísticos con base en Montecarlo. Después permanecer varado en tierra casi 30 años, en 1999, el ORION volvió a navegar totalmente restaurado retomando su fisonomía original. Con 45,50 metros de eslora, 7,15 de manga y un desplazamiento de 254 toneladas, esta goleta de dos palos que gestiona 986 metros cuadrados de superficie vélica, navega la mayor parte del tiempo impulsada por el viento. Tripulada por 11 personas y con una capacidad máxima para 10 pasajeros, el ORION opera fundamentalmente por el Mediterráneo en régimen de alquiler. Una verdadera joya flotante.

Sus nombres:
SYLVANA: 1910-1919.
PAYS DE FRANCE: 1919.
LE MATÍN: 1920-1922.
DIANE: 1923-1927.
VIRA: 1927-1930.
ORION: 1930. Con todos estos nombres, el barco ha navegado bajo seis banderas diferentes.

Al respecto de sus armadores, hay que reseñar que el barco, hasta la fecha, ha tenido más de una docena de propietarios. Resulta curioso que el periódico francés Le Matín fuera dueño de la goleta durante dos años. También resulta llamativo que el astillero donde se construyó se hiciera cargo del barco como armador.
Sin perder su aparejo de goleta, el yate, durante algunos años, navegó con un aparejo de goleta modificado, aunque el actual es igual al que originariamente tenía cuando fue construido. Si desean conocer algo más sobre esta inusual nave, pueden intertar buscar en internet como: ORION OF THE SEAS... es que le habrán cambiado nuevamente el nombre?

Hasta el encuentro que viene y buenos vientos!

domingo, 23 de septiembre de 2012

ABORDADOS POR UN MERCANTE

¿Se imagina ser embestido en su velero y en mitad de la noche por un mercante? El hecho tuvo lugar hace sólo unos meses al sur-oeste de Cádiz y pone de manifiesto la peligrosidad e impunidad de la navegación comercial. Material aportado por G. Gonzalez Piedras para Navegantes Clásicos, gracias!

Navegábamos a buena velocidad con 20 nudos de viento por el través de babor que hacían volar a nuestro Formosa 41 a 7 nudos, ávido por alcanzar la Península Ibérica tras un mes y medio de tediosa navegación transatlántica durante la cual tuvimos que lidiar con 3 temporales, olas amenazantes y una mar embravecida de fuerza 9 que nos mantuvo en mitad del Atlántico escondidos bajo cubierta durante más de 6 días seguidos.
Ya sólo nos faltaba una jornada de navegación para alcanzar las costas españolas y poner punto final a una aventura de 6 meses, en la que descubrimos infinitos rincones de exuberante belleza a lo largo de todo el Caribe.
Por fin llegábamos a España y hasta nuestro velero parecía alegrarse de ello. Incluso los Dioses nos regalaban un viento perfecto para nuestro último día de navegación, tras 44 jornadas de tediosas ceñidas y vientos de morros. Aunque ya oscurecía, decidimos mantener todas las velas y recortar millas a buen ritmo.


Marcos como buen capitán, charlaba en silencio con su Formosa y para esa noche le pidió avanzar con todo el velamen arriba, a punto de tomar un rizo que sin duda el velero solicitaba. Las ganas de alcanzar las costas españolas le decidieron a mantener la mayor izada y toda la génova desenrollada, al límite de trapo. El velero realizaba una bella singladura dejando tras de sí una estela perfecta trazada con tiralíneas sobre el océano rumbo a la bahía de Cádiz.
Baldo se encontraba de guardia a eso de la una de la mañana mientras Marcos y su mascota “Alf” descansában a pierna suelta en la litera del camarote de proa. A la una y media de la mañana y tras otear de nuevo el negro horizonte, Baldo bajó a preparar una cafetera y a despertar a Marcos a quien le tocarían las siguientes 3 horas de guardia.



Horror instantáneo


Navegábamos en un Atlántico solitario arropados por la oscuridad de la noche. De repente y sin más, se desata la debacle…
Un ronco y terrible crujido nos lanza por los aires mientras vemos horrorizados como una caudalosa y oscura vía de agua brota a borbotones entre la unión del casco y la cubierta inundándolo todo. El velero se ha escorado brutalmente sobre su costado de estribor y ahora da un golpe de péndulo, mientras intentamos agarrarnos y entender lo que nos está ocurriendo. El Formosa se queja herido de muerte mientras se esfuerza con nobleza en buscar el adrizamiento.
Los dos primeros segundos son de total confusión y desconcierto. ¿Qué pasa? No entendemos nada. ¡Joder hemos chocado con algo enorme! El agua sigue entrando a chorros mientras intentas dejar de alucinar y piensas… “Esto no me puede estar pasando. No puede ser. ¿Pero qué ocurre?”
La fría temperatura del agua y la intensidad del momento no dejan lugar a dudas. No es una pesadilla. Es algo real y está ocurriendo aquí y ahora… ¡Nos estamos hundiendo a toda leche!
Baldo sale a la bañera y oigo gritar... ¡¡¡un barco, un barcoooo!!!! Salgo al exterior de un salto y veo desfilar lentamente como a cámara lenta aquella enorme mole oscura de un millón de metros de longitud que se desliza a tres palmos de nuestra amura, durante varias decenas de segundos eternamente lentos.
Nuestro velero navegaba hacia su costado constantemente pero la ola del mercante no dejaba que se volvieran a tocar. Durante los constantes acercamientos al mastodonte de acero, la ola de choque nos embarcó toneladas de agua sobre la bañera.

No han pasado ni dos minutos y emitimos un “May-Day” por el “16” de nuestra VHF, dirigido al mercante asesino. No recibimos respuesta alguna. Repetimos una y otra vez el mensaje de emergencia pero la radio quedó muda. Parece claro que nos vamos a pique pues la vía de agua es muy importante y el interior se está inundando sin remedio. Rápidamente nos pusimos a desalojar el agua con todo lo que teníamos a mano.
Salimos a fuera a evaluar los daños del casco y vimos toda la jarcia suelta, como si los cables fueran drizas flojas. Fui al pie de mástil para bajar la mayor y comprobé con gran estupor como el palo se mantenía de pie aguantado solo por la fogonadura de cubierta. El velero daba muchos tumbos por el oleaje y temía horrorizado que el palo me pudiera caer encima. Para colmo, el carril de la mayor estaba bloqueado y no había manera de bajar la vela. Me costó 20 minutos de esfuerzos y mucha tensión.
Arrancamos la bomba de achique. El agua lo inundaba todo. El nivel ya llegaba a la mitad de altura del motor diesel y las bombas trabajaban a toda pastilla. El panel de electrónica, la radio Blu, el radar, el AIS y demás instrumentos se habían echado a perder. Todas las pertenencias estaban empapadas y los armarios inferiores sencillamente estaban desaparecidos bajo 50 centímetros de agua.
Cortamos como pudimos los tubos de aspiración de refrigeración del motor para que este chupara el agua del salón inundado. Retirábamos agua con cubos sin parar. Fruto de tan arduo trabajo, al cabo de media hora teníamos la sentina casi seca mientras el barco navegaba asustado y a toda máquina hacia las costas más cercanas de Portugal.
El agua había chorreado por toda la electrónica y por ello navegábamos a compás y sin piloto automático, mientras vimos aparecer los destellos del faro de Portimao. La avería estaba contenida con trapos apretujados entre las resquebrajadas maderas del boquete. El Formosa navegaba ahora con una fuerte escora y sin apenas jarcia fija capaz de sujetar el palo. Enrollamos el Génova y cogimos las burdas y las drizas de espi y trinqueta, para afianzar el conjunto lo mejor que pudimos.
Finalmente dejamos aparejado el barco con mesana arriba y motor a toda pastilla rumbo hacia las costas portuguesas. Alf, nuestra pequeña mascota percibía la tensión del momento y nos ayudaba sin un solo ladrido, sereno infundiéndonos tranquilidad. Estábamos desolados navegando sin cambiar palabra y con el ruido del motor como único sonido de fondo. Sentados en la cama de estribor contemplábamos como el agua entraba sin remedio por la banda de babor mientras que los kilos de agua salada aportados a la sentina eran evacuados por los achiques improvisados con el motor y la bomba eléctrica.
Durante toda la travesía por el Caribe el arranque del motor diesel resultó tedioso, y cada día al intentar arrancar, nos veíamos obligados a contactar el relé de arranque a mano, mientras le dábamos martillazos al motor de arranque y simultáneamente el otro le daba a la llave de contacto. A menudo eran necesarios varios intentos hasta conseguir poner el motor en marcha. Sin embargo, cuando tras el accidente intentamos arrancar el motor, éste respondió impecable al primer toque. Nuestro velero entendía que la situación no daba margen para hacerse rogar. ¿Había “tensa energía” en el ambiente, o bien el espíritu de nuestro Formosa se percató de la crítica situación?… Lo cierto es que el motor contra todo pronóstico respondió al instante.
Empezaba a amanecer y con el sol llegó la esperanza de alcanzar tierra sin hundirnos. Nos invadía la alegría, al ser conscientes de lo cerca que estuvimos de una tragedia total. El pronóstico para el día siguiente era de calma chicha y así pudimos alcanzar Puerto América en la bahía de Cádiz en donde pudimos descansar con la felicidad de haber vuelto a nacer.

Unas semanas después el Formosa fue desmontado entero para recibir todos los cuidados y atenciones por si en un futuro necesitara embestir rabiosamente contra algún mercante no digno de navegar por los mares del planeta.


Análisis del siniestro


Durante las guardias, cada 25 minutos salíamos a la cubierta a otear el horizonte. En la noche y con velas, el ángulo muerto puede ser muy importante y es seguro que en esa dirección debieron aparecer las luces del mercante, a 10 millas en la lejanía. Pero con los 7 nudos del velero enfrentados a 25 nudos del mercante en direcciones opuestas y rumbos de colisión, bastan pocos minutos para un encuentro letal.
La falta de amperios en el parque de baterías nos obligaron los últimos días a navegar con el radar apagado. Un error terrible, pues el radar nos hubiera "cantado" el mercante sin la menor duda.
Nunca hemos llegado a saber el mercante que transitaba en aquellas aguas, a pesar de las oportunas reclamaciones. Podemos llegar a entender que el oficial de guardia descansara somnoliento en el puente de mando y no estuviera atento a la pantalla de su potente radar. Pero el impacto fue ciertamente sonoro y es inadmisible que tras el brutal abordaje ni siquiera contestaran a la llamada de “May-Day”.
En el momento del choque navegábamos con las luces de navegación encendidas, llevábamos un reflector de radar de tipo tubo en el tope del palo y uno de placas de tipo romboide en la cruceta. Llevaba incluso encendida la luz de fondeo con un led de alta potencia lumínica que es muy visible incluso a grandes distancias.


¿Por qué no vimos el barco?


Es algo que ni Marcos ni Baldo acaban de entender. Pero parece claro que el mercante debía navegar justo en el ángulo oculto por la génova. No vimos nada de nada hasta recibir la brutal embestida.
Sólo sé que navegábamos a vela con “preferencia”. Que no estábamos en el canal de navegación. Que no había niebla y que las luces del Formosa se ven sin ambigüedad a gran distancia, pues son muy potentes. La preferencia de un velero frente a un gran barco a motor es un puro mito y no espere que cambien de rumbo. El peligro es de muerte.
El marino que anduviera de guardia en el mercante debía ir dormido o completamente borracho… no le importó un “carajo” el impacto. Es difícil pensar que un radar de un mercante a 30 metros de altura no pueda “ver” un velero de 12 metros de eslora. El choque pudo ser aún más terrible y si en vez de golpear por la amura, nos coge al velero en un rumbo más abierto y atravesado a la proa del mercante, sin duda lo habría partido en dos y pasado por la quilla.


Criminales en la mar


Ciertamente la mayoría de los barcos mercantes y sus capitanes son auténticos profesionales comprometidos con su trabajo. Pero lo ocurrido a Marcos y Baldo no es un hecho aislado.
En Fondear.com hemos conocido más casos como el de otra pareja de Malagueños que fueron también arrollados, con peor suerte en el Caribe, por un mercante que también se dio “a la fuga”, aunque por fortuna los aventureros del velero lo pudieron contar y salvaron sus vidas. Pero existen otros muchos casos que pasan inadvertidos a la opinión pública, amen de los siniestros que nunca conoceremos por acabar en absoluta tragedia.
Lo más humillante es la impunidad con la que algunos mercantes actúan en alta mar. Pilotos dormidos, o borrachos. Moles de acero con pabellones de conveniencia, con tripulaciones tercermundistas mal formadas y oficiales sin escrúpulos. Equipos de vigilancia en mal estado, radios apagadas o peor aún, mensajes de “May-Day” silenciados y no atendidos por miedo a las responsabilidades civiles o penalizaciones en la póliza de seguro o a la cárcel por negligencia con resultados de tragedia. Es la pura realidad... "Navegantes Clásicos"

Hasta la próxima y buenas travesías !!!

lunes, 6 de agosto de 2012

EL HUNDIMIENTO DEL VAPOR MALDONADO

El 2 de agosto de 2012 se cumplieron 70 años del hundimiento del buque carguero uruguayo Maldonado por un submarino alemán U510. Sería el segundo hecho de guerra en la que se verían involucrados marinos uruguayos en la 2ª Guerra Mundial. Esta vez los compatriotas correrían mejor suerte que la tripulación del Montevideo y no se producirían victimas, resultando toda la tripulación sana y salva.


Introducción

Durante la 2da Guerra Mundial ante la necesidad del Estado uruguayo de sacar la producción nacional y la escasez de bodegas producto del conflicto armado, el gobierno nacional decide la incautación de 4 buques que se encontraban internados junto a sus tripulaciones en el Puerto de Montevideo. Es así que los italianos Adamello y Fausto y los daneses Crhistian Sass y Laura pasan a formar parte de la flota mercante nacional, no sin antes sortear duras negociaciones las autoridades nacionales encabezadas por el Dr. Guani y el Almirante Rodríguez Luis, con el embajador de Estados Unidos Sr. Dawson y el Agregado Naval de aquel país, Comandante Frank Loftin que pretendían que la norteamericana Moore Mc Cormack se hiciera de los mercantes incautados y su eventual explotación,
En la noche del 8 al 9 de marzo de 1942 es hundido el ex Adamello, el mercante nacional Montevideo en cercanías de Haiti cuando se dirigía a Nueva York, por un submarino italiano, causando la muerte de 14 compatriotas.
A raíz de este suceso el Estado se apodera del legendario vapor alemán Tacoma que se encontraba internado en Montevideo desde 1939


El buque

El vapor Maldonado señal distintiva de llamada CXAK de 126 metros de eslora y 5265 toneladas era el viejo y lento buque italiano Fausto, un carguero del tipo Stándar A de la 1er Guerra Mundial, construido en Astilleros Ropner de Inglaterra en 1919 botado con el nombre de War Mallow. Había partido en su primer viaje a Estados Unidos a principios del mes de julio bordeando el continente en dirección al norte y pretendía realizar el peligroso cruce del Caribe infectado de submarinos del Eje transportando 5800 ton de corned beef, 1000 ton de cueros y lana y cerca de 1000 ton de carga gral.

El Maldonado fue torpedeado por el submarino alemán U 510 a las 2355 hora GMT del día 1/8/1942 a 260 millas al sur 18° al oeste de Bermudas en el Mar Caribe en 27° 55’ N 66° 27’ W ( otra versión de un oficial dice 28° 20' N 63° 10’W), en ruta desde Montevideo a Nueva York. El buque se hundió definitivamente a las 0005 GMT del día 2/8/1942.
El carguero uruguayo operado por la Administración Nacional de Puertos al mando del Capitán Mario Giambruno navegaba en curso 312° verdadero (alguien declaro 308°) a una velocidad de 10 nudos en 2800 brazas, navegando en línea recta sin escolta con el pabellón en popa bien iluminado por 2 reflectores señales ambas que denotaba perfectamente su calidad de buque de país neutral, silencio de radio, con 2 oficiales de guardia en el puente de mando y dos vigías en la cofa. La noche era clara con luna, buena visibilidad, mar en calma viento muy suave del este, sin buques a la vista.


La detención

Los marinos orientales esa tarde notaron la presencia de un submarino desconocido que los siguió durante 5 horas. Llegada la medianoche se hizo evidente cuales eran las intenciones de ese submarino para la tripulación uruguaya. Hacia tan poco tiempo de la tragedia del Montevideo que todos a bordo tenían en claro los procedimientos de abandono de la nave y se habían tomado todas las precauciones.
A la hora 2345 GMT el U 510 efectúo tres disparos de advertencia a la proa del Maldonado, Giambruno ordena parar maquinas mientras desde el submarino se ordena abandonar el buque por medio de lámpara de señales Morse, (algunos tripulantes manifestaron que el submarino disparo bengalas).
Los 49 tripulantes del mercante uruguayo abandonaron con tiempo y total seguridad el buque en 4 botes salvavidas a la orden del capitán.
El comandante alemán Karl Neitzel manda llamar al Capitán y Jefe de Maquinas del Maldonado abordo del submarino, pero solo Giambruno aborda y es tomado prisionero. No se emitió señales de socorro, el Maldonado no poseía ningún código secreto y según declaraciones de la oficialidad, las instrucciones y ruta de navegación se hundieron con el.


El hundimiento

El U510 se alejo unos mil metros del Maldonado y Neitzel disparo un torpedo que hizo blanco a babor en el medio del casco produciendo un gran daño a la altura de la sala de maquinas, un apagón total de las luces y el escape de grandes chorros de vapor.
Aproximadamente 10 minutos después dispara un segundo torpedo a la banda de estribor que provoca el hundimiento inmediato. Sin embargo en las declaraciones posteriores, algunos tripulantes dada la confusión indicaron que hubo un solo disparo


El rescate

Durante 3 días los botes permanecieron juntos hasta que finalmente se separaron en 3 grupos debido a fuertes vientos y corrientes. Un bote con 13 tripulantes fue rescatado por el remolcador oceánico USS OWL y desembarcados en Bermudas el 6 de agosto, otros 22 en 2 botes fueron rescatados por el buque transporte de tropas Capetown Castle y desembarcados en Halifax el 8 de agosto. Finalmente el grupo de 13 en otro bote fueron rescatados por el guardacostas USCG 491 y desembarcados en Cape May el 16 de agosto, después de 2 semanas en el mar. La tripulación describió al submarino como muy grande, de unos 70 metros y 700 toneladas, de color gris claro recién pintado, con una torre elíptica con 2 periscopios, 2 cañones y proa de crucero, pero por las diferentes versiones que declararon a la autoridad naval norteamericana no fue posible identificarlo. Después del ataque el submarino puso proa al noroeste. El Maldonado seria el primer buque de los 15 que hundió el U510 en 7 patrullas durante la 2ª Guerra Mundial.


Capitán de Corbeta A. Azcoytia



El Sr. Hugo Rodríguez nos da a conocer esta grata historia de quien fuera su tío abuelo, el Jefe de Maquinas del vapor Maldonado Capitán de Corbeta Angel Azcoytia “El Gallego” que en ese entonces tenia 55 años. Nacido en San Juan Bautista como lo cuenta el libro Leyendas Urbanas de Santa Lucia de Juan Manuel Trejo, hijo de un inmigrante vasco propietario de una tradicional fonda de esa ciudad, fue el único santalucense que vivió en carne propia la 2ª Guerra Mundial. Nos cuenta Hugo que en marzo de 1942 días después de saberse el trágico fin del Montevideo, conociendo que su próximo destino era el Maldonado, Angel que para entonces era soltero, hereda sus bienes a su hermana menor y decide casarse con su novia para dejarle el seguro o la jubilación, previendo que “algo malo le pasara”.


Agradecemos al autor de esta nota, el Sr. Fernando Pontolillo, y a todos nuestros lectores que se contactan regularmente con nosotros a trevés de nuestro Facebook.

miércoles, 6 de junio de 2012

TRAVESIA 20 de Junio de 2012 / TIGRE - ZARATE

Para todos aquellos Navegantes Clásicos que no se amilanan con el frío es que va esta invitación:


Travesía Tigre - Zárate a realizarse desde el día 20 al 23 de junio de 2012. La misma tendrá como punto de reunión inicial la confluencia del Canal Arias y el Paraná de las Palmas a las 9:00 hs. Navegaremos por el Paraná, río arriba, a una velocidad aproximada a los 4/5 nudos para arribar a nuestro destino alrededor de las 15:00 hs.

El Complejo al que arribaremos cuenta con amplios espacios verdes, parrillas, baños, restaurante y bahía con energía eléctrica para las embarcaciones. Se preve una comida de integración en las instalaciones del bar y un asadito con el mismo objetivo, siendo este último a la "canasta", vale decir cada uno aportará algo para la parilla, ensalada, etc.

Cabe destacar que la presente salida es libre y gratuita, teniendo como únicas restricciones: contar con embarcación, pasarla bien y enviar por mail a elnaveganteservicios@yahoo.com.ar la siguiente información: Nombre de la embarcación; nombre y apellido del capitán; cantidad de tripulantes a bordo y eslora.

El regreso está planificado para las 10:00 hs. del sábado 23 y el arribo al mismo lugar del encuentro inicial para aproximadamente las 15 hs. Ante cualquier duda o consulta, pueden recurrir al mismo mail o a nuestro facebook. Los esperamos...

miércoles, 9 de mayo de 2012

CAMAROTE CLÁSICO

Colegas nautas, es un verdadero placer recibirlos en esta, vuestra web Clásica.
Hoy les contaremos los pormenores de una reforma realizada en lo que fuera originalmente la sala de máquinas y pañol de una embarcación de madera.

Vista de sala de máquina y pañol en proa
El desafío consistió en construir un camarote principal  en este espacio y bajo una nueva carroza, prolongación de la ya existente, que nos permitió obtener unos 30 cm. más de despeje interior, algo que estaba programado desde que se adquirió el barco. Nos llevó mucho tiempo resolver ciertos inconvenientes que se nos planteaban a cada momento en la planificación de esta obra.
Por un lado teníamos que conseguir altura interior, pues la litera debería estar por encima del motor, pero nos topábamos con la limitación de la línea externa. Algo que resolvimos, como ya dijéramos, en Octubre del 2009. Otro tema fue la ubicación de la cama y la menor altura de fundación posible, para ello cambiamos la posición del tanque de combustible (el azul que se ve en el fondo de la fotografía) para que quedara debajo de la cama, entre el cristo y el frente del motor.  

Lateral de babor de la cama

Ahora habíamos conseguido menor altura pero habíamos perdido la presión natural del combustible por gravedad, debimos modificar el sistema y agregar una bomba eléctrica para mejorar la presión de llegada de gasoil a la bomba inyectora. Otros inconvenientes fueron dos planeros de la cubierta que, por ser estructurales no se podían modificar; se debería cubrir la caja de transferencia, el escape y darle acceso cómodo a las tres exclusas que en esa zona se encuentran; reubicar las baterías, ventilar ese enorme cajón que sería la sala de máquinas y tener muy en cuenta que, aunque el motor está recién hecho y no se prevean reparaciones inmediatas, siempre es sano contar con los medios para conseguir un acceso rápido y franco a la máquina.

Luego de un receso de seis meses por problemas de salud, tiempo que aproveché para resolver los contratiempos mencionados, le echamos mano a la obra y arrancamos con la carpintería.
Nos habíamos puesto como meta estrenar el camarote en las vacaciones estivales del 2011/2012, para lograrlo había que trabajar duro, y a medida que la fecha se acercaba decidimos priorizar las tareas y dejar, por ejemplo, los forros de las bandas y la terminación para épocas más frescas.
Sobre los planeros estructurales se confeccionaron dos amplias bauleras guardarropa. A los pies de la cama, en la zona con menos altura, se instaló un mamparo con una tapa central para dar acceso cómodo al pañol en donde se alojan: la caja de fondeo, algunas defensas y los cabos menos utilizados, además de repuestos y lubricantes adicionales.

Para cubrir la caja, parte del escape y las exclusas se fabricó una tarima que tiene doble función: la de simplificar el acceso a la litera por la cabecera y la de asiento para calzarse, desvestirse, etc., además cuenta con dos tapas ciegas de inspección para tener acceso al nivel de aceite y llenado de la caja de transmisión.
Mientras les cuento esto aprovecho a darle una manito de barniz...
Una vez armada toda la estructura se presentó, se ajustó, se barnizó del lado exterior y se pintó con gris visón (mismo color que el que presentaba la sentina) del lado interno. Los bastidores que se ven en la foto de la derecha alojan los tableros que facilmente se extraen para acceder a cualquier parte del motor y/o sala de máquinas y que además mantienen la línea constructiva de los muebles de la embarcación.

El cajón-cama ya tomaba forma. Dividimos en tres partes la tapa del motor, dos fijas y una a modo de capot utilizando fenólico de 18 mm., pintado de gris en su interior y de blanco del lado exterior.  
Se burletearon con goma todas las tapas y se sellaron contra el casco con poliuretano expandido para impedir el escape de gases, calor y ruido del cajón. Se forraron las tapas con material aislante termo acústico y se colocó luz dentro del cofre.
La obra marchaba viento en popa.

Lentamente pero sin pausa, la obra que tanto tiempo llevó en el tablero iba cobrando presencia, y muy buena por cierto!
Llegamos justo al verano poniendo el colchón. Aunque sin funda, con la obra realizada en un 75% y muchos detalles a terminar decidimos estrenar durante las vacaciones nuestro tan esperado camarote. Fresco durante todo el día, gracias a unas ventilaciones en las bandas, un traga viento sobre cubierta y una amplia lumbrera, este nuevo espacio colmó las espectativas que teníamos he hizo que disfrutáramos de cada una de todas las noches que llevamos durmiendo en él. Desde la cama de 150 cm. x 190 cm., a través del tambucho de 80 x 110 cm. se puede ver el cielo delteño en toda su magnitud, y si acaso uno quiere dormir hasta tarde, solo tenemos que colocar la Sumbrella sobre éste y nos preservará de cualquier rayo de luz.

A la vuelta continuamos forrando con machimbre de cedro las bandas. Dos coolers de 90 mm. ingresan aire fresco al cofre del motor y otros dos expulsan gases y aire caliente a través de los dos canales que se formaron entre el casco, las cuadernas y el forro interno en donde colocamos las ventilaciones. Las rejillas cerradas permiten que el intercambio de aire se efectúe entre el exterior y el cajón, mientras que al estar abiertas lo hacen entre el exterior y el camarote.
Si bien aún faltan algunos detalles como molduras, un espejo en la puerta del pañol, etc. no pudimos contener las ganas de compartirlo hoy con Uds.
Esperamos que quienes estén en proceso semejante les ayude nuestro relato y para los amantes de la madera sea otro buen momento más!
Los esperamos en la próxima entrega de Navegantes Clásicos y que tengan muy buenas singladuras!

miércoles, 11 de abril de 2012

TRAJE PARA NAUFRAGIOS (made in Argentina)

Bienvenidos a bordo Navegantes Clásicos!
Continuando con este ciclo de estimulación de consumo y reconocimiento a la Industria Argentina, hoy les hacemos llegar esta interesante nota a cerca de un producto innovador desarrollado por investigadores argentinos.

Los nuevos trajes de salvamento PILMIC® constituyen un avance en la tecnología usada hasta el momento.
Novedosos por el uso de nuevos materiales y por su diseño, se destacan por demostrar el más elevado desempeño. Han sido probados por encima de las exigencias internacionales en aguas a temperaturas menores a 0°C y durante periodos extremadamente largos; la temperatura corporal se mantiene sin variaciones incluso en casos de usuarios que ingresan al traje con su ropa mojada.
Su elevada flotabilidad facilita la natación y posibilita flotar de pie con el agua a Ia cintura otorgando una posición inmejorable para realizar maniobras tales como subir a una balsa salvavidas.



Con el objeto de proteger al naufrago del oleaje y el mal clima el traje dispone de una cabina desplegable que cubre al usuario. Dentro de ella permite sacar los brazos de las mangas y moverlos libremente posibilitando actividades como dormir, alimentarse e hidratarse. De rápida colocación en 30 segundos, carece de mecanismos que puedan trabarse o fallar. Un invento argentino para la salvaguarda de la vida humana en el mar. Aprobado por la Prefectura Naval Argentina.


Este traje, además de igualar las características de las demás marcas, presenta los siguientes beneficios:
* Flotación superior a lo exigido internacionalmente.
* En las pruebas de protección térmica la temperatura del usuario no desciende.
* Mantención de aire tibio en el interior del traje.
* El agua que ingresa se climatiza.
* El agua que ingresa se expulsa.
* Ingreso al traje completamente vestido en menos de dos minutos.
* Permite una colocación parcial en 15 segundos y saltar al agua.
* Posee cabina de protección desplegable que refugia al náufrago.
* Permite quitar los brazos de las mangas.
* Rostro y cuerpo protegidos del clima y oleaje, permitiendo dormir, comer o beber en la cabina de protección.
* Colecta agua de lluvia.
* Posibilita atender necesidades fisiológicas y hacerse curaciones.
* Admite flotar verticalmente a la altura de la cintura o sentarse sobre el agua tipo Kayak.
* Posibilita a un naufrago cargar a otro encima sin hundirse.
* Amortigua la caída al mar o golpes de caídas o choques en la evacuación evitando sumergirse.
* Evita la hipotermia en balsas con pocos tripulantes.
* Posee arnés integral que no lesiona durante la izada de rescate.
* Protección a las llamas superior a lo exigido internacionalmente.
* Ausencia de cierres o mecanismos que puedan fallar.

Bien por Pilmic®, bien por la seguridad "nacional". Hasta aquí llegamos amigos! Nos volvemos a encontrar en una próxima salida.
Buenas singladuras y hasta pronto!

miércoles, 7 de marzo de 2012

MINI CASA RODANTE "Gotita"

A nuestros muy estimados colegas, contentos de estar nuevamente con ustedes, hoy les acercamos un nuevo artículo destinado al camping. Esperando tenga la llegada que se merece, pues como en el caso de la "Boyita", es un producto innovador, bien resuelto y económico en relación precio/prestación.

Según su spot publicitario:
Es una nueva alternativa para quienes desean pasar unas vacaciones al aire libre, acompañados por la naturaleza y parar donde el paisaje y el camino lo proponen.


Estas casitas rodantes, denominadas Gotitas Rodantes (Teardrop), están preparadas para alojar 2 personas adultas y con una mínima reforma sin cargo, reemplazando el placard por una cama suspendida de 1,4mts., puede dormir un niño de hasta 7 años. Las mismas se encuentran aisladas térmica e hidrofugamente asegurando asi un descanzo reparador y cómodo, consiguiendo unas vacaciones confortables junto a un lago, una montaña o en la playa, con una baja inversión.



Se deberá tener en cuenta que, estas Teardrop no poseen baño. En ellas se priorizan la comodidad del habitáculo, el peso y la agilidad para que puedan ser llevadas por cualquier tipo de automóvil, aún los de menor cilindrada. Y aunque Ud. no lo crea, también están las Gotitas Rodantes Baby para ser llevadas por una moto con motor igual o superior a 200CC.






Dos vistas del interior.






En la foto de más arriba se puede apreciar una tapa, a modo de baúl, en donde se encuentra esta Kitchenette.


Estos novísimos sistemas de "campers" cuentan con el siguiente equipamiento:
•2 Puertas con ventana levadiza o guillotina.
•Chasis estructural
•Llantas 14"
•Pata estabilizadora delantera
•Luces de Giro, stop, posición y patente
•Aislante térmico
•Aislante hidrófugo
•Interior tapizado
•Techo interior blanco
•Placard interior
•Colchón
•Cortinas
•Instalación eléctrica 220V en interior y cocina
•Cocina con bacha de acero inoxidable y canilla con bomba de agua
•Heladera conservadora
•Alacena con puertas
•Anafe a gas butano
•Reservorio para el agua de la cocina
•Luces en el interior
•Abertura hidráulica de portón posterior (cocina)
•Juego de sabanas, mantas, almohadas
•Juego de cocina completo para 2 personas
•Cerradura en puertas
•Porton hidráulico

Ubicados en la zona de Quilmes, los fabricantes y únicos distribuidores de este artículo ofrecen amplias financiaciones.

Con el afan de estimular el consumo de productos nacionales, y porque no, de reconocer los logros alcanzados por nuestra industria, es que le brindamos este espacio. Felicitaciones y suerte con esta nueva propuesta.

Hasta la próxima y buenas singladuras!

miércoles, 21 de diciembre de 2011

COMO NAVEGAR SIN NAUFRAGAR EN EL INTENTO

Que gusto contar con vuestra presencia en cubierta, acomódense y compartamos otro encuentro entre navegantes.

El último fin de semana largo del 2011 trajo, como los anteriores, una serie de eventos desafortunados para aquellos que disfrutamos de la navegación recreativa. Estos están relacionados con la traslación agresiva conductiva de tierra firme a la isla, sin lograr diferenciar el medio en el que se mueven los automóviles de las embarcaciones, ni disfrutar del placer que este deporte nos ofrece.

Como una versión náutica del film Rápido y Furioso, el Luján y el Canal Arias, ambos ríos que navegamos el jueves feriado, cerca del medio día, se convirtieron en una alocada carrera para algunos conductores urgentes de llegar a su destino.

Caso 1: Apenas a un rato de haber zarpado, remontando el Luján delante de un velero, cerca del Arias nos pasa por estribor una embarcación modelo Bakota muy apopada. Era tan importante la ola que generaba, innecesariamente por supuesto, que se lo señalamos. Su respuesta fue tan sin sentido como su maniobra: No ven que estoy sobre el barro y tengo que salir rápido. Evidentemente ese "timonel" desconocía que cuanto más apopado se desplazara más cerca del barro estaría su hélice.

Caso 2: Ya sobre el Cl. Arias, un poco más arriba de la boca del Aº Leber, nos pasa una Tigre Trans (lancha pasajera) por babor. Cuando esta queda a nuestra amura un Tarrab 101 se tira a pasar entre ambos. Obviamente, este "Meteoro" barrena la ola de la colectiva haciéndole perder gobierno a quien estaba detrás del timón y produciendo un acercamiento muy peligroso, menor a un metro. Por un instante, tanto los dos tripulantes de una lancha que venía detrás de él como nosotros, pensamos que compartiríamos nuestro cockpit con un par de polizones.


Caso 3: Todo lo antes descripto sucedió en menos de una hora de navegación, pero allí no acababa todo. Para esa hora del día el Arias ya se había convertido en la Autovía 2. De repente, desde atrás, como clasificando para los mil kilómetros del Delta, una offshore zigzagueaba entre las embarcaciones que iba dejando atrás entre olas y salpicaduras. Muchos se acordaron de Nut, madre de "Osiris".

Caso 4: Esperando que ya no existiese otro desmadrado y cerca del Paraná, habíamos logrado relajarnos, algo que estaba previsto desde un principio. En lo mejor de la navegación, mate en mano y bizcochitos sobre la carroza, un desacatado en una lancha, que nada tenía que ver con el programa del Banco Galicia, pero que mejor "Kiero" olvidar, convirtió esos inofensivos bizcochos en mortales misiles que se desparramaron por toda la timonera.

En fin, no creemos poder cambiar algo con este relato, tenga en cuenta lo molesto que puede volverse una navegación en presencia de cualquiera de estos cuatro casos. Si Usted se define como Navegante Clásico estamos seguros de su respeto para con su colega nauta, tome este compromiso y divulgue su actitud. Buenas Travesías!

miércoles, 23 de noviembre de 2011

RESPONSABILIDAD ANTE UN NAUFRAGIO

Bienvenida a bordo a toda la tripulación que, tanto en ENDT como en Navegantes Clásicos, nos sigue semanalmente y, vaya sea de paso, nos halaga vía facebook!

Y hablando de facebook, uno de los álbumes mas visitados y comentados de nuestra red social es: "Una triste imágen...", en donde presentamos embarcaciones en estado abandónico o semi hundidas que encontramos en nuestras travesías. Las dudas más frecuentes de nuestros amigos son: si se podrían recuperar, dar otro uso (social), porqué quedan abandonados?, sus propietarios no tienen obligación de quitarlos de las vías navegables?, entre otras. Es entonces que decidimos escribir al respecto.

Comenzaremos por informar que la Ley de la Navegación Argentina, en cierta forma, protege al propietario de una embarcación, brindándole herramientas para limitar su responsabilidad, y hasta abandonar el naufragio a favor del estado. Lo recién mencionado ha sido aplicado ultimamente en el ámbito de la cuenca de los ríos Matanza / Riachuelo.

Si se sufre el desafortunado evento de un hundimiento y este produce la interrupción de la vía navegable u obstruye una bahía de amarras o zona de maniobras, o tal vez contamine con hidrocarburos (aceites, gasoil, nafta, etc.), el propietario deberá cargar con el dolor de la pérdida y el mal momento que vendrá después, pues seguramente lo intimarán a remover los restos del naufrágio aúnque su recuperación esté ligada a una maniobra sumamente complicada o económicamente costosa.

Entonces, además del siniestro, son los seguros quienes se harán cargo de los gastos de remoción? Lamento desilusionarlos, pues la mayoría de las pólizas excluyen esta responzabilidad a menos que se solicite específicamente su inclusión en la cobertura. Insistimos, solo si se incluye esta cláusula, la aseguradora correrá con los gastos de extración o, eventualmente, con los gastos generados por la tramitación de abandono a favor del Estado Nacional.

Ahora bien, existen riesgos que por más amplia que sea la cobertura están excluidos de las pólizas afectadas a las embarcaciones deportivas, como por ejemplo: los daños relacionados al medio ambiente. En este caso será el propietario, como responsable del bien, quien deberá responder por los derrames aguas negras, combustibles, ácidos, etc.

Conclusión:
Será por todo lo detallado que la mayoría de las embarcaciones se encuentran embicadas en la costa o en sus proximidades?
Tal vez estos sean los motivos del porqué hay tantas embarcaciones abandonadas, por los costos que significa reflotarlas?
Quizá, para sus dueños, les sea economicamente factible desmantelarlos y abandonar el casco...
O... saquen sus propias conclusiones y comentenlas en el facebook de Navegantes Clásicos

Muy buena navegación para todos y recuerden navegar con precaución. Hasta la próxima!

miércoles, 9 de noviembre de 2011

LA LUZ INTERIOR

Es un verdadero placer volvernos a encontrar para compartir algo que tanta pasión nos genera.

En la náutica, así como en todo, las tendencias han ido virando hacia distintas modas o demandas para adecuarse a los requerimientos y necesidades del usuario.
Las embarcaciones modernas se han inclinado por ambientar sus interiores con mobiliarios, revestimientos y tapizados de colores claros dejando atrás los convecionales muebles de cocina, forrados con Fórmica, de color verde, naranja o amarillo, como tal era el caso de los Paglietini, Tarrab, Gama o Flamingo.

En los barcos de época, los clásicos y los construidos hasta la década del ochenta, la supremacía del material utilizado la ejercía la madera. Mamparos de machimbre de cedro o paneles enchapados barnizados o lustrados, pisos bastonados, ayudados por cortinas a rayas y tapizados azules o bordeaux sumían al salón interior o camareta en algo lúgubre, oscuro y triste que se confundía con el ingreso a un sótano.
Si este es su caso, no desespere! En cinco pasos, con algo de entusiasmo y poca inversión usted podrá redecorar su embarcación manteniendo el estilo pero con tendecia vanguardista.

Primer paso: Si tiene, quite todo revestimiento del forro (cara interna de casco, la que Ud. ve desde el interior) que sea de alfombra, cuerina matelaseada o Fórmica. Hágalo con cuidado y podrá utilizarlos como moldes para el nuevo material, como por ejemplo PVC espumado de unos 3 mm. de espesor, al que podrá pegar cuerinas lisas claras, telas o simplemente dejarlo blanco. Si la base está en buenas condiciones puede pintar el terciado o mamparo, pero siempre eligiendo colores claros.

Segundo paso: Preserve toda moldura existente para, luego de lijarlas hasta la madera y barnizarlas, volverlas a colocar posteriormente.

Tercer paso: Recupere todos los muebles. Si están confeccionados en PVC puede lijarlos al agua con papel de lija 600 y luego pasarles pasta de pulir de grano mediano o fino y recuperará todo su brillo. Los muebles de Fórmica se pueden forrar con vinilo o pintar con poliuretano, siempre con colores claros y combinantes con las molduras que ya posee.

Cuarto paso: Escoja un color para las colchonetas y otro para el composé, por ejemplo: Ocre y lacre. Utilice el ocre en las colchonetas y el lacre en vivos y almohadones. Procure utilizar cantidad impar de almohadones y de esta manera, siguiendo con el ejemplo, podrá hacer dos lacres con vivos ocre y uno invirtiendo los tonos. Estos detalles le darán iluminación y calidez a su embarcación.

Quinto y último paso: La iluminación jugará un roll preponderante. Utilice LEDs de luz cálida o dicro-minibipin de bajo consumo. Colóquelas sobre los distintos sectores logrando así una división virtual entre la dinette y la mesa de navegación o cocina.

Conclusión:

Arriba claro, abajo oscuro. (techo y piso)
Mantenga mamparos de madera oscura barnizada sólo lo indispensable.
No elija tapizados o telas para cortinas a rayas ni oscuras.
No use iluminación a base de artefactos con tubos fluorescentes.
Los interiores de muebles y estibas como los bajo cuchetas, pintelos con sintético o poliuretano según sea el material, siempre en tonos claros.

Esperamos haber aportado alguna solución a estos problemas menores y haberle "aclarado" el panorama para personalizar su barco y hacer de él un sitio confortable, cálido y alegre.

Amigos Clásicos... buena navegación y hasta la próxima entrega.